El jilguero: floja pelea entre arte, vida y muerte

“Het puttertje” (El jilguero) – Carel Fabritius, 1654

Por Mariana González Délano

La película El jilguero promete drama y suspenso. Es la adaptación de la novela de Donna Tartt (premiada con un Pulitzer) y se presenta con un aura de misterio sin lograr dejar atrás el tono melodramático ni los personajes estereotipados.  

Nos enteramos en primer lugar de que Theo, un niño de trece años, acaba de perder a su madre en un atentado en el Museo Metropolitano de Nueva York. La presencia de la muerte es el sostén de los acontecimientos: la vida del protagonista estará constantemente haciendo referencia a ese día, con un profundo sentimiento de culpa que no lo dejará aclimatarse ni hallarse en su vida adulta. La familia que lo acoge se transforma en una presencia con la que Theo generará importantes lazos que durarán para siempre, pero –insistimos– sin salir del melodrama. La madre de esta familia, protagonizada por Nicole Kidman, será relevante por su rol materno sustituto y afectivo, permaneciendo así, lamentablemente, en el cliché. Además, es uno de los pocos personajes femeninos de la película, importantes solo por su relación con el protagonista y no por sí mismos.

Y así El jilguero no escatima en clichés. Después, Theo se irá a vivir con su codicioso y ausente padre al desierto de Nevada; en la escuela conocerá a Boris, un nuevo amigo con quien tendrá sus primeros acercamientos al alcohol y a las drogas. La cinta avanza entre sombras, poca luz, y no podemos evitar preguntarnos lo siguiente: ¿qué ocurre con el cuadro robado? ¿Cómo se engarza este al drama y a la vida insatisfecha del protagonista?

El jilguero (Imagen: © Warner Bros. Pictures)

Es en los saltos a la adultez y a la combinación con múltiples flashbacks que logramos distinguir la intención de transmitir el desgarro; sin embargo, esto ocurre porque nosotros somos capaces de racionalizar las consecuencias de lo ocurrido ese día de la explosión, pero no porque la película transmita un dolor auténtico. Se queda diciéndonos: “esto pasó, imaginen lo terrible que es la vida de Theo ahora”. Pero no va más allá, permanece estancada en un deseo por aunar la tristeza y la desesperación con el suspenso generado por el arco argumental del cuadro robado. Clichés y más clichés a la juguera, ¿acaso podemos tomar en serio lo que le dice Boris a Theo hacia el final? ¿Que todo lo que ha ocurrido no es tema del destino, sino que se trata de la vida misma? El ritmo y el suspenso extremadamente flojos impiden la credibilidad. Sumados a la cantidad de líneas narrativas, terminan por corroborar que es mejor dejar respirar a abarcarlo todo en dos largas horas (y media).

Título: El jilguero (original: The Goldfinch)
Año: 2019
Duración: 149 min.
Género: Drama
País: Estados Unidos
Dirección: John Crowley
Guion: Peter Straughan
Música: Trevor Gureckis
Fotografía: Roger Deakins
Reparto: Ansel Elgort, Nicole Kidman, Sarah Paulson, Luke Wilson, Jeffrey Wright, Aneurin Barnard, Willa Fitzgerald, Luke Kleintank, Ashleigh Cummings, Finn Wolfhard, Denis O’Hare, Oakes Fegley, Joey Slotnick, Robert Joy, Peter Jacobson, Caroline Day.
Productora: Warner Bros. / Color Force / Amazon Studios. Distribuida por Warner Bros. / Amazon Prime Video.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s