Mon Laferte y Anita Tijoux: Estallido de conciencia musical

Las artistas han manifestado su apoyo a las demandas del pueblo chileno desde el primer día del conflicto social en Chile. Una protestó en los Grammys y otra ha denunciado los atropellos del Estado desde siempre. Ambas arriesgan y ninguna tiene miedo.

Por Ayskée Solís H.

“En Chile torturan, violan y matan”, denunciaba el torso desnudo de la cantante chilena Mon Laferte en la alfombra roja de los Grammy Latino 2019. Semanas antes, a poco de haberse iniciado el estallido social, Anita Tijoux, se hacía parte de las demandas de la ciudadanía con su canción “#Cacerolazo”. Dos mujeres, dos artistas, sin miedos y con el fuerte compromiso de decir las cosas por su nombre, aun cuando tienen mucho que perder como figuras de la música pop.

El 18 de octubre de este año, Chile despertó. Así lo reconoció toda la sociedad tras los escandalosos atropellos sistemáticos de no solo este Gobierno, sino que también los de los últimos 30 años, los cuales fallaron en garantizar derechos fundamentales y seguridad social para sus habitantes. Coincidentemente con esa cifra, fueron 30 pesos de alza en el pasaje del Metro de Santiago los que detonaron una situación imparable, agravada por una ineficacia política inexplicable que en 48 horas ya tenía a un presidente en estado paranoico declarando la guerra a un enemigo sin rostro, en plena democracia (?).

Junto con el despertar de la mayor parte de la sociedad chilena -pues, todavía existen sectores negacionistas de la monstruosa desigualdad latente-, la música nacional volvió a fortalecer sus bases, otorgar sentido y reflexión. No es que anteriormente haya carecido de ello, pero desde el estallido social pareciera haber consenso entre los artistas de que ese es el camino correcto, cimentado por Violeta, Víctor y la generación de la Nueva Canción Chilena.

Tal parece que la música viene a refrescar nuestras mentes agobiadas de tensión, miedo y rencor en los momentos más adecuados. Es alentador contar con una vanguardia musical que, por estos años, además de consciente es feminista. No son solo Mon y Anita, pues atrás hay otras cantantes, principalmente del mundo del trap, como Princesa Alba, con discursos sólidos y que dan nueva vida a una escena que históricamente ha preferido a figuras masculinas, postergando a las mujeres a cantarle al amor/desamor.

Bien lo decía hace poco Jorge González, otro lúcido y filoso de lengua desde siempre, al destacar la valentía de Mon Laferte con su protesta en los Grammys. Decía el exprisionero en entrevista con Radio ADN que no es menor la acción de la viñamarina, ya que en el momento por el que atraviesa su carrera, arriesga mucho como figura pop.

Instagram: @insidevector

Arriesga, en efecto, pues se abandera con un movimiento que es contrario al mundillo donde debe manejarse, entre hombres de negocios e industrias que comprenden la música -y la vida- como un bien de consumo. Arriesga pues denuncia al poder -lo cual se aplaude de pie-. Arriesga porque no lo dice en la plaza “x”, sino en el epicentro de la industria musical. Pero por lo que más arriesga, y apuesta el todo por el todo, es por disponer de su propio cuerpo para manifestarse, algo poco usual para nuestro incipiente y retrógrado show-business. Era el momento de hacerlo y bien lo supo leer.

En la otra vereda, Anita Tijoux ha contribuido durante toda su carrera musical al pensamiento crítico, a la reivindicación del pueblo mapuche, a denunciar los crímenes de la dictadura y a levantar, desde el underground, una voz original y ovacionada en el resto del mundo -especialmente en Europa-. Anita no esperó que se lo contara nadie, ella sabe bien del experimento neoliberal que se desarrolló en Chile a costa de los más pobres y su canción “#Cacerolazo” -a propósito de la histórica forma de manifestarse en el país ante los atropellos del Estado-, reafirma lo que ha estado cantando por años. Pienso que quizás no fue casualidad que Roger Waters haya optado por hacer su propio cacerolazo desde su casa para manifestarse en apoyo del pueblo chileno. Muy posiblemente tomó inspiración de ella.

Instagram: @seco_sanchez

La historia aún no termina de escribirse. El gobierno de Sebastián Piñera sigue dando señales equívocas para resolver las legítimas demandas de la ciudadanía, mientras las protestas se intensifican por el abuso de poder y violencia desmedida de Carabineros, cobrando vidas y manchando de sangre nuestro presente. Si al final del camino hay una luz de esperanza es porque junto al pueblo siguen caminando artistas que cumplen con su parte y nos iluminan para alcanzar, no el cielo ni la perfección estilística como aspiran los puristas, sino al derecho de vivir en paz. ¿Te suena?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s